LA MUSICA EN LOS NIÑOS

Numerosos estudios en todo el mundo han demostrado que oír música y en especial "música clásica" estimula los procesos de concentración, atención, y lo relacionado con el ámbito lógico y numérico. También se han encontrado asociaciones entre la formación musical y las habilidades relacionadas con la lectura.

Los niños, de entre 6 y 15 años, mostraban mayor destreza verbal, siendo más significativas las diferencias cuanto mayor era el tiempo de instrucción musical. Otra investigación experimental con niños que presentaban dificultades en la lectura y la escritura, concluyó que los pequeños que recibían formación musical incrementaron de forma considerable las habilidades lectoras en comparación con los que no la recibieron. El músico y maestro Don Campbell, asegura en su libro “El efecto Mozart para los niños” que la audición de las obras de este genial compositor tiene un poderoso efecto en el desarrollo intelectual y creativo de los niños, entre sus virtudes:
• Aumentar la inteligencia verbal, emocional y espacial.

• Mejorar la concentración y memoria.

• Inspirar procesos creativos basados en el hemisferio derecho.

• Reforzar el pensamiento intuitivo.

• Estimular el movimiento y la coordinación corporal.

• Mejorar el humor, la motivación y el ritmo.

Por otra parte (no menos importante), escuchar música estimula el desarrollo creativo y sensorial. La música evoca recuerdos y emociones y es por sobretodo un acto placentero que contribuye en todos los ámbitos del crecimiento de los niños. Ya sea que nuestros hijos estudien una disciplina artística o no, la experiencia musical será sin duda un aliado en su formación.

Comparta música con sus hijos, grabe un cd con su música favorita, incorpore dentro de sus hábitos escuchar y compartir emociones con la música, juegue a inventar letras con situaciones cotidianas, y llévelos a escuchar un concierto, ópera o ballet en vivo, será una experiencia inolvidable para todos.

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